“El Ministerio Silencioso: La voz que acompaña”
Este libro está dirigido a la esposa de pastor y toda hermana que sirve en el reino de Dios. Espero que sea de gran bendición para la vida de cada hermana que lo lea.
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El amor implica morir a nosotros mismos. El amor no es una opción y es de suma importancia como lo expresó Pablo por inspiración divina más adelante 1 Corintios 13:13 (LBLA) «Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.»
El amor no busca lo suyo, como nos lo habla Dios en esta carta; no busca sacar beneficio, ni gloria por los dones que Él nos ha dado para glorificarle.
Los conflictos y diferencias se producen en todo matrimonio. Pero es importante saber que, si bien es cierto que debemos expresar lo que pensamos, debemos hacerlo a la luz de los principios de la Palabra para no caer en aquellas peleas que fracturan nuestra relación matrimonial.
En cada matrimonio cristiano se dan conflictos, pero estos deben ser resueltos con la mira puesta en que Jesús es el centro de nuestra relación.
El orgullo es pecado, Dios lo condena repetidamente en Su Palabra. El orgullo y la humildad no tienen que ver con clases sociales, sino con la condición del corazón.
Ahora sí una persona misma se dice “Yo soy humilde” al compararlo con lo que dicen las Escrituras podemos ver que lo que está exponiendo y afirmando es su propio orgullo que simplemente sale de lo que hay en el corazón.
La manera en que vamos a formar la raíz principal del carácter de una mujer cristiana es en la absoluta confianza en Dios.
Aunque seas de un carácter fuerte o débil, ninguna es mejor que otra porque ambas necesitamos de un Salvador y necesitamos caminar siguiendo Su voz para poder hacer la diferencia como hijas, para que, con nuestro carácter modelemos Su luz.
Estar a los pies del Señor para meditar en su Palabra, orar, se trata de conocerle a Él, para saber Su voluntad y ser obedientes. Con el fin de vivir de una manera que le glorifique en una santidad progresiva.
Estar a los pies del Señor es cultivar un corazón dispuesto a tener una relación de conocerle más.
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