“El Ministerio Silencioso: La voz que acompaña”
Este libro está dirigido a la esposa de pastor y toda hermana que sirve en el reino de Dios. Espero que sea de gran bendición para la vida de cada hermana que lo lea.
Leer más
Si en medio del sufrimiento nos enfocamos en la oración continua y en dar gracias y gloria a Dios, entonces toda preocupación, ansiedad, y cualquier sentimiento que llegue a nuestra vida se disipará y enfocará por medio de la oración.
En cada momento, la oración debe ser el motor de nuestra vida. Si vivimos cada día conscientes de nuestra necesidad del Señor, aprenderemos a llevar vidas que dependan de Él y lo busquen sin cesar en oración.
Te exhorto a que en este nuevo año podamos cada día adorar con nuestras vidas al Rey de reyes, Señor de señores. Que compartamos las Buenas Nuevas de Salvación con toda persona sin importar de dónde vengan, o lo que practiquen.
Te exhorto a que en este nuevo año podamos cada día adorar con nuestras vidas al Rey de reyes, Señor de señores. Que compartamos las Buenas Nuevas de Salvación con toda persona sin importar de dónde vengan, o lo que practiquen.
¡Qué gran siervo es este Cristo de la promesa de Isaías, qué maravilloso es Cristo, el que vive y reina para siempre! Al pensar en esta gran promesa y al pensar en Cristo, cómo no regocijarnos, especialmente en estos días cuando celebramos, su nacimiento.
¡Qué gran siervo es este Cristo de la promesa de Isaías, qué maravilloso es Cristo, el que vive y reina para siempre! Al pensar en esta gran promesa y al pensar en Cristo, cómo no regocijarnos, especialmente en estos días cuando celebramos, su nacimiento.
Amada hermana, te animo a que puedas tener esperanza en medio de la depresión en Navidad. Es hermoso recordar que descansamos en la soberanía de nuestro gran Señor, todo lo tiene bajo su absoluto control y voluntad. Nuestra esperanza no está en nuestro dolor, soledad, sufrimiento, etc.; está en Jesucristo.
Amada hermana, te animo a que puedas tener esperanza en medio de la depresión en Navidad. Es hermoso recordar que descansamos en la soberanía de nuestro gran Señor, todo lo tiene bajo su absoluto control y voluntad. Nuestra esperanza no está en nuestro dolor, soledad, sufrimiento, etc.; está en Jesucristo.
Sin importar las circunstancias, podemos celebrar que un día nació un niño en Belén a quien el Padre envió a morir en una cruz y derramar Su sangre hasta morir, fue sepultado y resucitado para nosotras tener la esperanza eterna en Cristo y recordarnos el evangelio en medio cualquier tormenta.
Sin importar las circunstancias, podemos celebrar que un día nació un niño en Belén a quien el Padre envió a morir en una cruz y derramar Su sangre hasta morir, fue sepultado y resucitado para nosotras tener la esperanza eterna en Cristo y recordarnos el evangelio en medio cualquier tormenta.
- 1 minuto
-
3 años
- 43 palabras
- 1
Etiquetado como oración, vida cristiana